Hola, soy Jessica
Desde pequeña sentí una fascinación profunda por observar, encuadrar y guardar lo que otros tal vez pasaban por alto. La fotografía me acompañó desde niña, primero como un juego, luego como una forma de entender el mundo.
Una mirada sensible a la infancia
Soy fotógrafa y logopeda. Durante años trabajé con niños y familias, acompañando procesos y observando vínculos. Ese camino me enseñó algo valioso: cada infancia es única, irrepetible y poderosa.
Ser madre de tres ha sido la experiencia que más ha transformado mi forma de mirar
Desde entonces, la cámara se convirtió en mi manera de conservar lo que no quería olvidar. Al principio fotografiaba solo para mí, para retener esos instantes que se escapan sin avisar.
Esa necesidad de guardar lo esencial me llevó a formarme como fotógrafa, eligiendo un enfoque documental y respetuoso, que me permite observar sin interrumpir, acompañar sin invadir, y capturar la vida tal como sucede.
Hoy combino mi sensibilidad como madre, mi experiencia profesional en la infancia y mi mirada fotográfica para ofrecerte algo más que imágenes bonitas: te ofrezco recuerdos llenos de vida, honestos, que hablan de lo que sois y de lo que estáis viviendo ahora.
Trabajo sin prisas, sin poses forzadas, con luz natural y mucho respeto
Realizo sesiones a domicilio, en exterior o allí donde tú quieras que contemos tu historia.
Mis sesiones son espacios tranquilos, donde podéis ser vosotros mismos, donde lo cotidiano se convierte en recuerdo.
Además de acompañar a familias, también trabajo como fotógrafa de stock y colaboro con marcas y pequeñas empresas que buscan imágenes honestas, naturales y con alma.
Si tienes un proyecto que resuena con esta forma de mirar, me encantará escucharte.